En la educación de los niños busquemos la excelencia

Campamentos de verano la fabrica de talentos

En algunos ámbitos y círculos educativos se empuja al niño a buscar la perfección, a que haga todo de manera impecable y siempre correcta. El estándar que se le marca es tan difícil de conseguir que muchas veces el niño se desalienta y desiste, ya que ve como inalcanzable e imposible lo que se espera de él.

Ese sentimiento de imposibilidad crea frustración y muchas veces crea todo lo contrario, comportamientos totalmente alejados de lo que se les muestra y propone, como acto de rebeldía y autoafirmación personal, una forma de decir “si no puedo ser ese que tú deseas, seré este otro que sí sé con facilidad como ser”.

No podemos mostrar la perfección como destino, es un mal compañero de viaje. Entonces si la perfección no es una opción adecuada ¿qué es lo que sí podemos proponer? La excelencia.

La excelencia (académica, vital, profesional, etc) consiste en la búsqueda constante de la mejora. Todos podemos intentar mejorar desde lo que conocemos y quienes somos, y mejorar no nos hace cambiar nuestra esencia.

La búsqueda de la excelencia nos ayuda a desarrollar nuestros talentos, disfrutar de la pasión por el aprendizaje, descubrir qué nos encanta y da sentido a nuestras vidas. Nos ayuda a entender y ejercer el liderazgo y sobretodo el autoliderazgo, tan importante para ser uno mismo, ejercer nuestro criterio y al mismo tiempo contar con los demás.

Y sobretodo, la excelencia no es perfección, no tiene un estándar único, si no que todos podemos ejercerla intentando dar lo mejor de nosotros mismos, partiendo de nuestro yo para convertirnos en nuestra mejor versión.

Cuando como padres sentimos que no sabemos como acompañar a nuestros hijos en su camino hacia la excelencia, que nos hemos perdido, que no es suficiente, podemos buscar apoyo y ayuda en profesionales de la educación que puedan guiarnos.

Los campamentos para el desarrollo del talento para niños y adolescentes son una magnífica oportunidad para el verano.

En estos campamentos, se parte de la excelencia innata de todos los niños, se tiene en cuenta a los padres y se trabajan en diferentes aspectos como:

Pensamiento crítico
Cooperación
Liderazgo
Incentivo de la creatividad
Espíritu de superación
Iniciativa
Empatía
Asunción de la propia responsabilidad
Compromiso
Autocompromiso
Comunicación

Cuando a veces como padres nos sentimos desbordados podemos buscar ayuda en psicólogos, educadores, expertos, etc, pero lo ideal es buscar una ayuda que también implique al niño o adolescente, que cuente con él y le ayude de forma directa. En verano solemos buscar muchas opciones de ocio para los chavales, pero si afinamos un poco nuestra elección puede ir más allá y no solo mandarles a un sitio donde se entretengan unos días, si no donde puedan aprender y desarrollar sus habilidades y capacidades y sentir la transformación, como si de orugas y mariposas se trataran, de desplegar sus alas y saberse excelentes.

¿Qué planes tienes con tus niños para este verano?

Azucena Caballero
http://www.pedagogiablanca.com